El perfume mágico

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Chile
Aroma a belleza , sutil , sublime , única. La misma esencia que recorre este mundo... Cual flor que inunda todo a su paso, solo para recordarnos la simpleza de las cosas

Escribo , para plasmar mi mente , mi alma , mi esencia... para dejar constancia de lo que soy.

Escribo , para plasmar mi mente , mi alma , mi esencia... para dejar constancia de lo que soy.
Gracias a Eva Magallanes , que con este regalo hermoso , abre en mi la interrogante ¿ Por que escribo? , y sin pensarlo mucho tiempo , llego a la conclusion de que escribo principalmente por mi madre. Recuerdo que ella tenía siempre uno o más libros en su velador , gruesos , grandes , llamaban mi atención , sus nombres sus colores y por sobre todo la capacidad que tenían estos rectangulares objetos de hipnotizar a mi madre , como ella podía pasar horas con los ojos brillando, como parecía navegar por un mundo oculto , el mismo que luego comenzé a andar yo al tiempo después. Lo mismo pasó cuando la descubría frente al computador , tecleando melodías, moviendo sus manos con una rápidez que impresionaba, recuerdo cuando ya tenía más edad , que ella me leía algunos textos de su inconclusa novela , pidiendome criticas, estoy segura que ella no se imaginaba lo importante que me hacía sentir , saber que ella necesitaba de mi ayuda, y cuando borraba una palabra para cambiarla por la que yo sugería , una alegría rebasaba mi ser, ¡ Cómo disfrutaba escuchandola! ... Espero mis hijas disfruten mis lecturas como yo gozaba con las de mi madre. Por eso escribo , por que la mejor imitación que pude hacer de mi mamá , fue esta la de pasarme horas frente a un mar de palabras , ya sea para que entren en mí, presas de mis ganas de más , o para que broten de mi cabeza , quedando estampadas , presas de alguien más.

Mujer llorando

Mujer llorando
Pablo Picasso

jueves, 4 de febrero de 2010

Los Elefantes Cruzaron La Avenida.

Asi pasaba las tardes de otoño,
inocuo.
Asi esperaba paciente y cultivaba la vista.

No hubo tarde,de esas donde el frio cala poco a poco los huesos,
en que no lo vieras con su copa de vino y su unico compañero,
y yo, con los pies lamentablemente puestos en la tierra,buscaba una forma razonable
para explicarme su conducta,paciva e inperturbable.
De apoco lo meses pasaron, y el gusto que cultive por verlo todas las mañanas fue creciendo
como crecen las ojas en los arboles, asi fue llego la primavera las flores, los helados , las parejas tranquilas,
el trabajo, el estudio, la casa...Y aquel hombre, aun sentado en el mismo lugar, con su cristal en la mano, y
la sensacion de una vida por delante...

Y asi un dia mientras caminaba apresuradamente para pasar por aquel inolvidable cafe
y poder verlo aunque fuera un instante, me detube ante los elefantes que cruzaron la avenida,
en un carnaval de interminables colores, una fiesta en la ciudad, las sonrisas,los aplausos.espere paciente,
y cuando mi vista no se veia obstruida, cruze...no lo vi mas, pues maass nunca aparecio, desde ese presiso instante
senti como ahora a mi me calaban los huesos, despresiable se volvio la rutina, cuando ese personaje dejo de ser parte
de los capitulos de mi historia

jueves, 21 de enero de 2010

Perdone lo poco...



Perdón por mi ausencia.

Ando cazando estrellas…
Han visto alguna por ahí? , estoy segura que sí.
Sueños , metas , ideales … Siempre hay algo por cumplir.
Ando cazando estrellas , a la caza iré.
Llevo mi caña ,
Mi caña de fe.

Recogeré una en mis manos , la abrigaré
La cuido , cúal pequeño ser
Me ilumina para hacerme saber
Que pronto mi sueño alcanzaré.

No dejo de soñar … jamás lo dejaré.

jueves, 10 de diciembre de 2009

La puertas de la vida...

Y abrió la puerta.




Mi hija aprendió a abrir las puertas y con eso me enseñó algo maravilloso.



Hace no muchos días , después de su siesta habitual , Amparo llegó corriendo gritando ¡MAMÁ! , ¡MAMÁ! , y tomando mi mano para llevarme rápidamente a ver su nuevo descubrimiento . Su sonrisa era tan grande , y su euforia única. Yo la seguí , de manera casi inconciente, un poco acostumbrada a su alboroto diario.

Me colocó frente a la puerta de su pieza , y entrando ella a la misma cerró la puerta , gestó que causó en mí una gran inquietud que reflejé en la siguiente frase:

- Amparo , no hagas tonteras , si me tomaste la caja con mis papeles , me voy a eno….

Y en eso , interrumpiendo mi poco alentadora frase , abrió la puerta , así rápidamente , casi automáticamente , me calló. Me miró fijo , con una sonrisa que traspasaba sus pequeñas orejas y con una ansiedad de aprobación .

Me agaché para quedar a su altura , la abracé y tomé sus manitos para decirle :

- Muy bien peque , que grande estás , aprendiste algo muy importante, ahora se lo puedes enseñara tu hermana – Y ella gritó - ¡SÍ!







Para muchos abrir una puerta no significa nada , pero mi hija me enseñó en un minuto la importancia , lo significativo de un descubrimiento , la belleza de aprender por sus propios medios , algo que hasta solo un par de días para ella era simplemente imposible.

Y así nos abriremos puertas en el camino y cerraremos otras tantas , aprendiendo y errando una y otra vez , ¡que maravilla mas grande la de aprender! .




Gracias hija mía por enseñármelo…

jueves, 26 de noviembre de 2009

Disfraz de piel.

Sentí mi cuerpo como una larga hebra de lana, cayendo lenta y suavemente toqué el suelo , mis brazos – Que ya no eran más que una extención desvanecida de mi cuerpo – Se entremezclaron con mis piernas y haciéndose un solo nudo, apretado entre lo que fue mi torso , quede.


Inerte.


Indolente.



Pero para mí extrañeza, mis ojos – Muy grandes por cierto – No sufrieron la misma transformación que el resto de mi humanidad , puesto que se mantuvieron firmes , francos , tanto que podría jurar que una lágrima cayó rebelde por mi ya ovillado cuerpo.



Abiertos , in penetrantes ,impertérritos.

Miraban a su alrededor , sin poder transmitirle al resto de mi ser todo lo que observaban.

A su derecha una mujer , lloraba desconsolada , con un niño en brazos , lo apretaba contra su pecho y parecía que estallaría de dolor.



A su izquierda , la sombra de un hombre que tomaba con firmeza lo que parecía la sombra de una mujer , como retándola , zamarreándola , la mujer caía y se levantaba nuevamente desafiante, Pero aquella sombra masculina volvía ejercer su poder dejándola nuevamente bajo la perspectiva de mis ya asustados ojos.



Al querer mirar para arriba , ya no soportaron el dolor , y trataron de obligarse para cerrar lo que ellos creían eran sus siempre fieles compañeros, los parpados.



Justo en ese instante , mi cuerpo se armó nuevamente , renació , resurgió . Pude sentir mis músculos ya tensos , mis brazos retomaron su lugar y mis piernas flectadas hace ya tanto tiempo , retornaron a su posición original.



Volví en mí , mi conciencia , mi habla , mis manos tocando mi rostro , reconociéndome, y cuando estaba en pleno proceso , mis ojos – por fin cerrados – comenzaron a llorar, desgarrador llanto aquél , que no pude más que acariciarlos , y luego de una pausa , que pareció eterna , pregunte :



- ¿Que pasó ?¿Cuál es el problema? ¿ Qué han visto en mi ausencia.?


- El dolor , la angustia – Contestaron en un sollozo – ¡Y no hemos podido hacer nada! – Gritaron a coro.


- Yo no veo a mi alrededor , más que alegría y amor. Como puede ser tanta la diferencia , sin duda alguna , han de estar equivocados.


- No , lo vimos con claridad , la madre llorando con su hijo en brazos , muerto sin duda , por la barbaridad humana . Y aquella mujer , presa de su marido , cayendo una y otra vez, causa del maltrato de ese hombre. Mira bien a tu derecha , luego a tu izquierda y verás que no mentimos.



Giré mi cuerpo completamente , para comprobar que mis ojos no me engañaban. Pero solo ví dos espectáculos bellos , cada uno con su esencia.

Primero una mujer efectivamente cargaba un niño, lo sostenía con fuerza y las lágrimas brotaban como de un manantial brota el agua , Sin duda una madre, que feliz con la llegada de su primer hijo no contenía ni un instante su emoción, y lo apretaba en su pecho para no dejarlo escapar , lloraba sin duda alguna , lloraba , de alegría , la alegría más pura, de amor , por su hijo nacido recién.



A mi Izquierda , dos sombras ,un hombre y una mujer , se abrazaban firmemente , él la tomaba entre sus brazos y la arrojaba a la cama , seduciéndola , ella retomaba la acción y se volvía a poner de pie , desafiándolo , negándose de manera sensual. Acto puro , erotismo, juego , amor.



- Amor , solo es amor.

- ¿Amor? – preguntaron en conjunto

- Sí , puro amor – sonreí. – Descansen. Ha sido un difícil día para ustedes , y un grandioso descanso para mí. Yo aguardaré tranquila , esperare un nuevo momento para desvanecerme y dejar mi disfraz de piel.

lunes, 16 de noviembre de 2009

"Un rayto de sol , una florcita del campo"

Jamás entendí de mejor manera a mi madre , si no hasta el momento en que di a luz a mi primera hija.




Los dolores previos al parto , la ansiedad entremezclada de manera perfecta con el temor , y esa angustia que me embargó cuando la pusieron en mi regazo , las ganas de llorar al verla tan dependiente de mí , la noche entera en el hospital completamente despierta con el temor de que dejara de respirar , colocándole mi dedo índice por debajo de su pequeña nariz para sentir el cálido viento , muestra concreta de que mi pequeña dormía apacible a mi lado.

Esa noche mi dulce Amparo no lloró, ni siquiera alegó , como haciéndome más fácil la tarea, fue su primer gesto de amor hacía mí . Ambas estábamos tan cansadas , fue el primer trabajo en equipo que tuvimos , y salimos victoriosas , nos teníamos la una a la otra , cómplices.



“Después de dar a luz a mi hija , pensé que nunca nada igualaría el amor tan puro que brotaba a raudales de mí … No sabía cuan equivocada estaba.”



Llegó mi segunda hija , con una diferencia casi cómica , sólo un año cinco meses las separaba , y si bien todo fue menos ansioso , y menos atemorizante , al momento de tenerla entre mis brazos , sentí nuevamente esa electricidad que recorría mi cuerpo y me llenaba. Parecía una leona , no quería que nadie la tuviera en su regazo , solo los mas cercanos , era mi tesoro , mi pequeña.



Mi rayito de sol , mi florcita del campo … Pequeñas frases que mi madre rezaba a diario cuando cerca de mi cara , susurraba un dulce buenas noches , y al que yo respondía ansiosa abriendo los ojos y esperando esas palabras aún mas cariñosas : - “ Mi rayito de sol , mi florcita del campo.”

Quizás mi madre nunca lo supo , pero cada vez que ella cerraba la puerta tras de si , me embargaba una sensación exquisita, una felicidad anónima que calmaba poco a poco mi éxtasis y me obligaba a cerrar los ojos cayendo en un sueño profundo, calmo.



Hoy repito la historia , con ciertas variaciones . El beso de las buenas noches es sagrado para mis pequeñas hijas , y le continua una frase cariñosa: - “ ¿ Quien es mi porotita hermosa? ¿ Quien es la bebita de la mamá?



Sólo espero algún día , mis hijas sientan y recuerden mis arrumacos , como yo recuerdo constantemente los de mi madre, y sientan el inmenso amor que yo quiero darles.



Un abrazo y un beso a mi madre

Que yo sé

Desde algún lugar austral

Me lee



De este rayito de sol que ahora ilumina los pasos de dos pequeñas.

De esta florcita del campo , que gracias a su dulce amor , nunca se marchitó.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

"La pelirroja"

-¿Viste la cara que puso?
-No me fijé, di vuelta la cara o si no capaz que me echara la culpa.
-Fue chistoso, mira lo hago de nuevo, a la que va allá, pero esta vez fíjate.
-Ok. Pero hazlo disimulado, no quiero que armen escándalo, tu sabes como son las mujeres.
(Los dos al mismo tiempo, mirándose y colocando sus manos a la altura de los hombros, haciendo un gesto femenino)
-¡Gritonas!

Avanzaron a pasos agigantados y se sumergieron en lo que parecía una horda de gente , de esas que se paran a observar algún show artístico , o en su defecto algún accidente.
Tenían a su presa desde hace un rato, la miraban desde lejos, una joven de no mas de 23 años , pelirroja y de facciones armoniosas , para nada voluptuosa , todo lo contrario, delicada en su forma e incluso a simple vista, tímida. La muchacha vestía una falda sobre la rodilla, con un suéter de verano y su pelo, perfectamente peinado, caía por sobre sus hombros.
Se acercaron, evadiendo los empujones de la multitud , y en fracciones de segundos , las manos del mayor ( que no habrá tenido más de 20 años ) se posaron sobre los glúteos de la joven, que nerviosa sintió un escalofrío recorrerla desde la punta dela cabeza hasta el final de zapato. Abrió los ojos, de una manera que casi tragó al hombre que estaba justo al frente de ella, mientras que , detrás de sí , el muchacho degustaba de lo lindo masajeándole , su esférica humanidad.
No gritó, ni siquiera se movió , su garganta estaba apretada por un lazo imposible de cortar y sus manos parecían simples adornos inertes e inútiles.
Habrán pasado algo más de dos minutos para que recién el ya satisfecho “macho” dejase tranquila a la pelirroja , siguiera su rumbo buscando una nueva victima con la cual saciar sus ganas de moldear , y por sobretodo de vanagloriarse frente al que parecía su pequeño aprendiz.

Mientras tanto , la joven veinte añera , con los ojos llenos de lagrimas , y con un temor desmesurado de caminar al encuentro con su novio se pregunto un millar de veces:
- ¿Por qué no gritaste? ¿ Por que no lo enfrentaste? Tonta , eso es lo que soy , quien me mando a ponerme esta falda tan provocadora. Tonta.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Todo es tu culpa...

Caminó como si la calle fuera a desaparecer a sus espaldas. Dobló en una esquina, algo oscura, y sobresaltada descubrió en la oscuridad un gato rojizo con la cola algo torcida, que gozaba en la basura de algún restorán de comida rápida.
Sus pasos se hicieron más lentos y su respirar mas calmado, y sin entender muy bien por qué comenzó a reír.
- ¿Por qué vas tan apresurada? – se dijo – no hay nada que temer.
- No hay nada que temer – repitió como queriendo asegurarse.

El frío que la había embargado hace unos minutos se retiraba, y ahora, ya próxima a su casa se sentía tranquila, serena, calma. Llegó minutos más tardes, a lo que le parecía el único lugar seguro, ni rastros de aquel hombre que días anteriores había amenazado con quitarle la vida, luego de que ella ya harta de insultos y malos tratos le diera un ultimátum.
- O te vas, o me voy. Pero juntos ya no seguimos, me aburrí. ¡ME ABURRISTE!
- Ja, ja, ja – aún sentía su risa irónica, hiriente en su oído.
- No te lo vuelvo a repetir, lárgate, no vuelvas a poner un solo pie en esta casa de nuevo, o te juro que… - Le gritó como si quisiese cortarle con sus palabras.
- ¿O que? – dijo él - ¿O que? – Repitió - Antes de que si quiera levantes la mano, yo ya tendría mi cuchillo en tu abdomen. ¿No me crees capaz? , soy capaz de eso y más, así es que no me provoques, negra, que la vida da muchas vueltas. Me voy, pero no creas que te vas a librar de mi, antes de verte con otro te mato.

Recordó aquel último altercado, pero sin darle mayor importancia fue a la cocina, para prepararse un té.
El nunca fue un hombre violento, no al menos en lo que a físico se refiere, pero sus palabras calaron mas hondo que cualquier golpe, la marcaron en su intimidad mas oculta, la atemorizaron por los 7 años que duró su matrimonio, su feliz matrimonio como mas de alguna vez dijo su madre.
Ya con el té en la mano, encendió su computador, aquel viejo artefacto que ya más parecía una antigüedad que un artículo del futuro. Pero para ella funcionaba, solo lo usaba para recibir sus correos, algunos de no tanta importancia, algunos otros de cadenas que ella consideraba estúpidas y eliminaba de inmediato, y otros tantos de trabajo. Leyó pausadamente mientras encendía su cigarro, su fiel compañero como ella decía a su padre, que solía acompañarla de vez en vez con un “puchito”.
Cuando habían pasado ya unos 35 minutos, sintió un ruido en la parte posterior de la casa, la que hacía de lavadero y un extraño ardor, entre picor y frío, recorrió su cuerpo.
- No es nada, tonta – se calmo – fue el viento.
Los sonidos se agudizaron, se aproximaron y espantada dio un salto y casi por inercia corrió al baño. Cerró la puerta con llave y con los ojos muy abiertos, las piernas recogidas sobre el w.c, y los brazos entrelazados, estiró la cabeza para oír mejor. Los pasos, ya claros se acercaban lentamente a la puerta.
- El celular – pensó – ¡por la cresta, deje el celular en el escritorio!
- ¡Negra! , negrita… Ábreme si quiero hablar contigo no más – era él- Estuve pensando y… bueno… discúlpame, amor, si te juro que voy a cambiar.
Ella permanecía muda.
- ¡Ya poh! Negra… Ábreme. – Su voz cambió bruscamente de dulce a brusca - ¡Si no me abres, la abro! ¡No me hagas enojar negrita, que vas a salir mal! - y golpeó con fuerza.
El nudo en la garganta no le permitía espantar a la bestia que hasta hace poco era su marido, las lágrimas brotaban como de una alcantarilla en mal estado brota el agua.
Y la puerta cedió, cayo por poco sobre ella, que como un gato arranca de los colmillos hambrientos de un perro, saltó para aferrarse a la cortina de baño.
- Puta negrita, si te lo advertí – dijo él con voz acongojada – te lo dije – ¿Para que me haces enojar, no ves que es tu culpa que yo me enoje? Todo es tu culpa.
- Todo es mi culpa- repitió ella.

Aveces decir te quiero nos hace falta , aqui se los digo en el idioma que quieran!